5 de enero
La pérdida de mi padre fue el último vínculo. Hacía años que creí haber dado ese paso, vinculando allá donde fui. Cuando te vas lo haces con la voluntar de cambio y mejora. Mi vida se convirtió en un continuo viaje de ida y vuelta, mientras vivieron mis padres. La acusación sobre mi desarraigo me la hago muchas veces. Ya no hay retorno. Cambias. Lo que dejaste se desprende de ti, y queda amar a ese imaginario en que tus recuerdos se tejen. Escribir me permite colocarlos en el aire como esas mariposas de colección sobre una vitrina de blog. Muchas de mis entradas en blog son esas mariposas fugaces y perecederas.